El problema real: el teléfono y WhatsApp en hora punta
La mayoría de consultas de un restaurante se repiten: si hay mesa, a qué hora abrís, si hay menú del día, si aceptáis perros, si hay opción sin gluten. Contestarlas una a una en mitad del servicio interrumpe el trabajo; no contestarlas significa perder la reserva. Un asistente de WhatsApp con IA puede responder con tu carta, tus horarios y tus políticas, y tomar la reserva dejando los datos en tu hoja o en tu sistema de reservas.
Menos mesas vacías sin perseguir a nadie
Las ausencias sin aviso cuestan dinero. Un recordatorio automático unas horas antes, con opción de confirmar o cancelar con un toque, libera la mesa a tiempo para otro cliente. Si alguien cancela, la automatización puede avisar a quien estaba en lista de espera.
Después de la comida
Al día siguiente, un mensaje breve de agradecimiento con el enlace a tu ficha de Google ayuda a conseguir reseñas de clientes satisfechos. Y si alguien deja una reseña negativa, recibes un aviso con un borrador de respuesta educada para revisar.