El correo, ordenado antes de abrirlo
Una automatización con IA lee cada correo entrante, lo clasifica por cliente y tipo (consulta, documentación, factura, notificación), lo etiqueta y, si es una consulta habitual, deja un borrador de respuesta para revisar. Tú decides siempre qué se envía: la IA prepara, la persona firma.
Documentación de clientes sin perseguir
En campañas como la renta o los cierres trimestrales, recopilar documentos es un goteo de correos. Una automatización envía a cada cliente la lista de lo que falta, recoge los archivos en su carpeta y envía recordatorios hasta completar. Tú ves de un vistazo quién ha entregado qué.
Confidencialidad
Trabajamos con permisos mínimos sobre tus cuentas, preferimos proveedores con procesamiento en la UE y configuramos los modelos de IA en modalidades que no usan tus datos para entrenamiento cuando el proveedor lo ofrece. Firmamos el contrato de encargo de tratamiento que corresponda.